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En países desarrollados como España, los accidentes infantiles constituyen la primera causa de muerte en niños mayores de 1 año de edad. La mayoría de estos accidentes son previsibles y por tanto evitables. Resulta imprescindible conocer cuales son los peligros más importantes a los cuales están sometidos nuestros pequeños; sólo así podrán adoptarse las medidas preventivas oportunas. Esta tarea es responsabilidad de todos: padres, maestros, sanitarios, legisladores, arquitectos, etc.
Como medida general, hemos de tener en cuenta que la labor de los mayores ha de ser la de proporcionar un entorno seguro a los niños, sin caer en un excesivo proteccionismo y sin recortar la necesaria libertad de movimiento que se precisa en la infancia para ir descubriendo el mundo que la rodea. En definitiva, hemos de proteger al niño, ayudándole poco a poco a lograr la autonomía suficiente para que sea capaz de afrontar o esquivar los peligros por sí solo. Consejos prácticos para prevenir los accidentes infantiles más frecuentes No deje jamás a su bebé sólo sobre un objeto en alto: cama, cambiador, etc. Ni siquiera un momento. Proteja las esquinas, salientes, y cristales de los muebles bajos, cuando el bebé comienza a andar. No permita que el bebé sea transportado en brazos por otros menores. No use abrillantadores o ceras en el suelo de su casa. Cierre siempre la puerta principal de casa y sitúe la cerradura en la arte alta de la puerta. Mantenga cerradas las ventanas. En las terrazas y balcones coloque barandillas altas y sin barrotes horizontales, macetas u otros objetos sobre los que el niño pueda trepar. Coloque suelo antideslizante en la bañera. Póngales un calzado con suela no deslizante. - Las intoxicaciones constituyen uno de los principales accidentes en la infancia
Guarde siempre los medicamentos bajo llave, en su envase original, y fuera del alcance del los niños. No le diga nunca que el medicamento es una golosina para conseguir que se lo tome. Siga la misma conducta con los productos de limpieza, insecticidas, plaguicidas u otros productos tóxicos (pegamentos, cosméticos, colonias, etc.). Guárdelos en armarios altos, bajo llave, y en su envase original. En ningún caso utilice envases que puedan resultar familiares o atractivos para el niño. Coloque las bebidas alcohólicas fuera de la vista de los pequeños. No debe consumirlas en su presencia. - Prevenga las quemaduras y heridas
Vigile la temperatura del biberón y la del agua del baño. Evite que los niños entren en la cocina cuando se esta cocinando. Coloque los mangos de cazos y sartenes hacia dentro. Utilice preferentemente los quemadores interiores. Coloque el horno en alto y si es bajo ponga un protector. Instale grifos con salida única (mezclador de agua caliente y fría). Si no dispone de ellos, abra siempre primero el de agua fría. Cerciórese de que el niño está lejos cuando tenga que transportar líquidos calientes. Proteja los radiadores, chimeneas y braseros. Procure no utilizar la plancha eléctrica cerca del niño y no la deje nunca enchufada. Proteja a los pequeños de la exposición al sol. No permita que jueguen con cerillas, mecheros o petardos. Evite que las heridas se infecten Utilice imperdibles de seguridad para prender la ropa de los bebés. Y para los niños pequeños use cintas adhesivas o botones, en lugar de cremalleras. No deje cuchillos, tijeras, u otros objetos cortantes o punzantes a su alcance. Enséñeles a manejarlos, utilizando al principio aquellos más romos, pensados para este fin. Deseche los juguetes rotos. - Prevenga asfixias, atragantamientos y ahogamientos
No ponga al bebé cadenas, cintas, etc. alrededor del cuello. Impida que jueguen con bolsas de plástico. No deje objetos o juguetes pequeños a su alcance. (Las pilas de botón son especialmente tóxicas). No introduzca alimentos en su boca mientras estén llorando, corriendo o durmiendo. Enséñele a nadar lo antes posible. - Otras medidas preventivas ante los accidentes
Instale protectores en todas las tomas de electricidad. No utilice alargaderas, porque podría olvidarse de desenchufarlas. Enséñeles a no tocar nunca los interruptores con las manos o los pies mojados. Respete siempre las normas de circulación, especialmente en presencia de los pequeños. Edúqueles en el respeto a los animales y el medio ambiente. Recomendaciones ante un accidente infantil Todo el mundo debería poseer una serie de conocimientos mínimos sobre socorrismo y primeros auxilios ante un accidentado. Por desgracia esto no siempre ocurre, y tampoco podemos detenernos en este breve capítulo en desarrollar este tema. Sin embargo, sí podemos transmitir aquí la necesidad de tener presentes una serie de aspectos fundamentales, relativos a lo que debe y no debe hacerse ante un accidente infantil. En esencia, son tres principios los que deben guiar la actuación: • Conservar la tranquilidad, dominando los propios nervios para no asustar más al niño, y conseguir así su colaboración. • Hacerse una rápida composición de lugar, acerca de la gravedad del suceso, de modo que sepamos la ayuda que precisamos. • Por último, no hacer nunca nada de lo que no esté absolutamente seguro. Fuente: http://www.madrid.org
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