“Querer es poder”. Con solo nueve años de edad y con parálisis cerebral, Guillermito demuestra deseos de vivir como un niño normal y se esfuerza constantemente para lograrlo. A inicios del 2008 su madre, Marisol Ordóñez, solicitó a la Junta de Beneficencia de Guayaquil una silla de ruedas para poder movilizarlo a la escuela regular donde asiste y a las terapias de rehabilitación neurológicas.
No tienen idea de lo agradecida que estoy con la Junta de Beneficencia. Me hace feliz que mi hijo este año vaya a la preparatoria, el año pasado recibió cuadro de oro en el kinder por sus buenas notas. Guillermito está incluido en una escuela regular porque su intelecto está bien conservado y sabemos que en un futuro tiene grandes posibilidades de funcionar como una persona normal dentro de la sociedad si continúa realizando sus terapias. Adicionalmente la JBG le entregó un andador que en los próximos meses lo ayudará a dar sus primeros pasos y a desenvolverse por si solo.
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