Así lo expresó María Ramírez, de 62 años, quien ingresó con una Cardiopatía Dilatada Terminal al Hospital Luis Vernaza y que en menos de una semana de recibir el implante de un Cardiodesfibrilador, se ha recuperado favorablemente. Mi problema de salud se originó hace tres años y cada día yo sentía que mi vida se iba apagando. Le pedí mucho a Dios que me concediera el milagro de vivir y así lo hizo, si realmente tenemos fe el cubre más allá de nuestras expectativas.
Comentó que por su estado de salud el grupo de médicos que la atendió en el Hospital Luis Vernaza, le implantaron un Cardiodesfibrilador con Resincronizador que es un dispositivo que le permitirá tener una forma más sincronizada de su contracción ventricular y podrá sentirse mejor. Se que ahora podré tener una mejor calidad de vida. Agradezco a la Junta de Beneficencia de Guayaquil y al Club Rotario que donó a la Institución el dispositivo, también agradezco a los médicos porque esto es algo increíble le devolvieron la esperanza a mi vida.
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