
Un equipo médico conformado por especialistas de los Servicios de Neurocirugía, Cardiocirugía, Anestesiología, Cuidados Intensivos y Radiología y Personal de Quirófano, logró un espléndido triunfo en la intervención quirúrgica de una paciente de 62 años, que fue transferida al Hospital Luis Vernaza para evaluación y tratamiento definitivo de una hemorragia cerebral espontánea localizada en el lóbulo temporal derecho.
En la angiotomografía de cerebro se detectó un aneurisma gigante localizado en la bifurcación de la arteria cerebral media derecha, lesión cuya ruptura ocasionó la hemorragia.
La complejidad anatómica de dicha malformación, hizo prever a los cirujanos que el sellado del aneurisma con grapas vasculares de titanio, requeriría interrumpir por tiempo prolongado el flujo sanguíneo de la arteria cerebral media, con el consiguiente riesgo de infarto cerebral masivo.
Frente a la difícil situación, el equipo multidisciplinario determinó la necesidad de recurrir a técnicas especiales de protección cerebral que consisten en bajar la temperatura corporal a 15 C (hipotermia profunda) y disminuir el volumen sanguíneo circulante a 2.8 litros por minuto bajo estas condiciones el metabolismo cerebral es llevado a un 25% de lo normal.
A tan baja temperatura el corazón se detiene y es necesario emplear una máquina corazón pulmón para oxigenar y bombear la sangre. En Abril 9, con técnicas de microcirugía cerebral se restauró la anatomía de las paredes de la arteria cerebral media mediante la aplicación de grapas vasculares (clipes) en la base del aneurisma.
En un primer tiempo se realizó el abordaje de la base del cráneo y sus estructuras vasculares. A continuación, el equipo cardioquirúrgico, expuso el corazón y realizó la cateterización de venas cavas superior e inferior y arteria aorta, pasando luego a circulación extracorporal con hipotermia profunda.
El flujo sanguíneo de la arteria cerebral media fue interrumpido por 25 minutos para cortar y sellar el aneurisma (aneurismectomía). Luego vino el recalentamiento de la paciente a 37 C., y retorno del latido cardiaco normal, culminando la operación de manera habitual.
La paciente ha sido dada de alta, habiendo retornado a su vida normal.
El lector interesado puede obtener información más detallada sobre este tipo de procedimientos en http://www.neurosurgery.online.com/ “Deep Hypotermic Circulatory Arrest For Complex Cerebral Aneurysms: Lessons Learned” Neurosurgery 60:815-827, 2007.